La cultura de la prisa
Punto de Encuentro Reflexiones que dejan huellas. La cultura de la prisa nos está robando la vida ¿En qué momento comenzamos a vivir con tanta prisa? Corremos para llegar al trabajo. Corremos para cumplir compromisos. Corremos para responder mensajes, hacer filas, terminar pendientes y planificar el día siguiente. Vivimos convencidos de que siempre hay algo más por hacer, como si detenernos por unos minutos fuera un lujo que ya no podemos permitirnos. Paradójicamente, nunca habíamos contado con tantas herramientas para ahorrar tiempo y, sin embargo, nunca habíamos sentido que el tiempo nos faltara tanto. La tecnología nos prometió simplificar la vida. Hoy podemos pagar una factura desde el teléfono, reunirnos sin salir de casa o comunicarnos con alguien al otro lado del mundo en cuestión de segundos. Sin embargo, en lugar de regalarnos más tranquilidad, pareciera que solo nos permitió llenar nuestra agenda con más actividades. Nos acostumbramos a vivir ocupados, y poco a poco, confundi...