Mis canas: una elección de libertad, paz interior y amor propio
Hubo una vez —lo recuerdo con claridad— que, observando las canas en la cabeza de una amiga, expresé en voz alta que algún día andaría así , dejando mi cabello al natural, sin tintes. En ese momento lo dije casi sin pensarlo, como una idea lejana, sin comprender todo lo que esa frase encerraba. En aquel entonces, mi vida atravesaba una etapa difícil. La situación económica era adversa e incierta, y sin darme cuenta, una relación importante caminaba hacia un final que llegó de forma abrupta, como un aviso que no supe leer a tiempo. Hablar de canas, en ese contexto, no era una elección consciente; era apenas una posibilidad futura. Aceptar mis canas fue aceptar mi historia Hoy, llevar mis canas tiene un significado completamente distinto. Las luzco desde la aceptación, el agradecimiento y una felicidad serena. Las miro con otros ojos y las muestro con libertad, con esa libertad que solo nace de la paz interior. Una paz que me ha costado construir, cuidar y conservar, pero que ...